GRANDES ENIGMAS DE LA HISTORIA: ¿ANDE[1] ANDARÁ ANELKA?

 

    

 

El otro día me desperté sobresaltado por una idea obsesiva de esas que, con inexplicable recurrencia[2], te asaltan de vez en cuando como una mala canción del verano y que hasta te desvelan el sueño intentando encontrarles solución: ¿ande andará Anelka?

A lo mejor los aficionados menores de 14 años ni les suena el nombre de este crack mediático (luego devenido[3] en bluf) que fue el delantero francés que fichó el Real Madrid, procedente del Arsenal, en la temporada 2000-2001. Entonces los campos de fútbol del colegio se poblaron de camisetas blancas con el 19 y el nombre de Anelka serigrafiado a la espalda. Desgraciadamente no llegó a ser el pedazo de jugador que prometía porque a sus excelentes cualidades físicas y técnicas no correspondía una mentalidad ambiciosa, un carácter equilibrado y la sensatez y madurez humanas necesarias para sobrevivir en el turbulento mundo del fútbol profesional. Resumiendo su paso por España con un mal titular periodístico: el cometa Anelka pasó por la península sin pena ni gloria, como la saliva en la plancha.

            Hace unas semanas publicaban una encuesta realizada en la Universidad de Leicester sobre cuál creían los estudiantes de dicha universidad que era el personaje más importante de la historia: el primer lugar lo ocupaba David Beckham (Jesucristo no pasó el corte de los primeros 50). Me pregunto si me hubieran hecho la misma pregunta en mis tiempos de estudiante hubiera respondido que Maradona o Butragueño. No creo. Y no porque nuestras carpetas estuvieran pobladas de fotografías de Mozart, de Cervantes, de Einstein, Churchill o Leonardo da Vinci; al contrario, también había delanteros y rockeros, hoy ya artrósicos, y mozas de buen ver que actualmente tienen más que ocultar que enseñar. Todos, Maradona y Butragueño y Anelka, han pasado con mayor o menor fugacidad. Y con seguridad, dentro de no muchos años, nuestra actual admiración se transformará en no poca compasión al contemplar a ese antiguo icono[4] inglés que, de joven, llenaba las portadas de los periódicos pero que, pasados los años y acumulados los kilos, no será más que un simple ex-futbolista que dejará su puesto en las carpetas de las quinceañeras a otro nuevo galán[5] con mejor perfil y menos patas de gallo.

¿Entonces qué nos queda? Quedan los auténticos. Aquellos que detrás de la fachada atesoraban otras cualidades menos visibles pero más genuinas. Y además hay que ser esperanzados porque también aparecen otros personajes (mejor dicho, personas) que probablemente nunca aparecerán en los medios públicos, pero que cuando se instalan en nuestra vida nos sirven de faro en la niebla porque nos señalan esa forma de vivir que nos hace un poco más humanos y un poco más divinos.

 

P.D. Ah, y para que puedan dormir tranquilos, sepan que Anelka salió del Real Madrid camino del PSG francés, luego marchó al Liverpool y ahora triunfa en el Chelsea después de arrastrar su talento en el Manchester City durante años.

           

 

 

Breve diccionario para lectores perezosos


 

[1] Ande: apócope popular de adónde.

[2] Recurrencia: que vuelven una y otra vez. Sin.: plasta.

[3] Devenir: llegar a ser.

[4] Icono: imagen; por extensión se aplica a un personaje famoso.

[5] Galán: varón de buena presencia y exquisitos modales. Sin.: pibonazo.